En la actualidad las
computadoras se utilizan no solo como herramientas auxiliares de apoyo a
diferentes actividades humanas, sino como medio eficaz para obtener y conseguir
información, lo que las ubica también como un nuevo medio de comunicación, y
condiciona su desarrollo de la informática; tecnología cuya esencia se resume
en la creación, procesamiento, almacenamiento y transmisión de datos.
La informática esta hoy
presente en casi todos los campos de la vida moderna. Con mayor o menor rapidez
todas las ramas del saber humano se rinden ante los progresos tecnológicos, y
comienzan a utilizar los sistemas de Información para ejecutar tareas que en
otros tiempos realizaban manualmente.
El progreso cada día más
importante y sostenido de los sistemas computacionales permite hoy procesar y
poner a disposición de la sociedad una cantidad creciente de información de
toda naturaleza, al alcance concreto de millones de interesados y de usuarios.
Las más diversas esferas del conocimiento humano, en lo científico, en lo
técnico, en lo profesional y en lo personal están siendo incorporadas a
sistemas informáticos que, en la práctica cotidiana, de hecho sin limitaciones,
entrega con facilidad a quien lo desee un conjunto de datos que hasta hace unos
años sólo podían ubicarse luego de largas búsquedas y selecciones en que el
hombre jugaba un papel determinante y las máquinas existentes tenían el rango
de equipos auxiliares para imprimir los resultados. En la actualidad, en cambio,
ese enorme caudal de conocimiento puede obtenerse, además, en segundos o
minutos, transmitirse incluso documentalmente y llegar al receptor mediante
sistemas sencillos de operar, confiables y capaces de responder casi toda la
gama de interrogantes que se planteen a los archivos informáticos.
Puede sostenerse que hoy las
perspectivas de la informática no tienen límites previsibles y que aumentan en
forma que aún puede impresionar a muchos actores del proceso.
Este es el panorama de este
nuevo fenómeno científico tecnológico en las sociedades modernas. Por ello ha
llegado a sostenerse que la Informática es hoy una forma de Poder Social. Las
facultades que el fenómeno pone a disposición de Gobiernos y de particulares,
con rapidez y ahorro consiguiente de tiempo y energía, configuran un cuadro de
realidades de aplicación y de posibilidades de juegos lícito e ilícito, en
donde es necesario el derecho para regular los múltiples efectos de una
situación, nueva y de tantas potencialidades en el medio social.
Los progresos mundiales de las
computadoras, el creciente aumento de las capacidades de almacenamiento y
procesamiento, la miniaturización de los chips de las computadoras instalados
en productos industriales, la fusión del proceso de la información con las
nuevas tecnologías de comunicación, así como la investigación en el campo de la
inteligencia artificial, ejemplifican el desarrollo actual definido a menudo
como la "era de la información".
Esta marcha de las
aplicaciones de la informática no sólo tiene un lado ventajoso sino que plantea
también problemas de significativa importancia para el funcionamiento y la
seguridad de los sistemas informáticos en los negocios, la administración, la
defensa y la sociedad.
Debido a esta vinculación, el
aumento del nivel de los delitos relacionados con los sistemas informáticos
registrados en la última década en los Estados Unidos, Europa Occidental,
Australia y Japón, representa una amenaza para la economía de un país y también
para la sociedad en su conjunto.
El espectacular desarrollo de
la tecnología informática ha abierto las puertas a nuevas posibilidades de delincuencia
antes impensables. La manipulación fraudulenta de los ordenadores con ánimo de
lucro, la destrucción de programas o datos y el acceso y la utilización
indebida de la información que puede afectar la esfera de la privacidad, son
algunos de los procedimientos relacionados con el procesamiento electrónico de
datos mediante los cuales es posible obtener grandes beneficios económicos o
causar importantes daños materiales o morales. Pero no sólo la cuantía de los
perjuicios así ocasionados es a menudo infinitamente superior a la que es usual
en la delincuencia tradicional, sino que también son mucho más elevadas las
posibilidades de que no lleguen a descubrirse. Se trata de una delincuencia de
especialistas capaces muchas veces de borrar toda huella de los hechos.
En este sentido, la
informática puede ser el objeto del ataque o el medio para cometer otros
delitos. La informática reúne unas características que la convierten en un
medio idóneo para la comisión de muy distintas modalidades delictivas, en
especial de carácter patrimonial (estafas, apropiaciones indebidas, etc.). La
idoneidad proviene, básicamente, de la gran cantidad de datos que se acumulan,
con la consiguiente facilidad de acceso a ellos y la relativamente fácil
manipulación de esos datos.
La importancia reciente de los
sistemas de datos, por su gran incidencia en la marcha de las empresas, tanto
públicas como privadas, los ha transformado en un objeto cuyo ataque provoca un
perjuicio enorme, que va mucho más allá del valor material de los objetos
destruidos. A ello se une que estos ataques son relativamente fáciles de
realizar, con resultados altamente satisfactorios y al mismo tiempo procuran a
los autores una probabilidad bastante alta de alcanzar los objetivos sin ser
descubiertos.
